Como usar un cepillo facial

Un cepillo facial es una completa herramienta electrónica que cuenta con un cepillo giratorio, indicado para limpiar la piel. Su principal objetivo es lograr un tipo de limpieza muy profunda, por lo que es capaz de acabar con todo tipo de residuos, de maquillaje, así como de suciedad en general. Lógicamente, la limpieza que se conseguirá será mucho más intensiva en comparación de si tan solo usásemos nuestras manos.

Permite conseguir la limpieza de la dermis, la exfoliación, así como un característico efecto masaje en tan solo un único paso.

Los expertos han concluido que con este tipo de tratamiento, la piel estará mejor preparada para poder absorber mejor cualquier tipo de producto que apliquemos después; logrará, por ejemplo, que el maquillaje quede mucho más natural, y que se pueda distribuir de una forma mucho más uniforme.

¿Cómo se utilizan los cepillos faciales?

Elección principal

Antes de empezar a utilizar el cepillo facial, será crucial elegir uno que se adapte a nuestro tipo de piel. Analiza las cerdas, asegurándote de que sean suaves, con las puntas redondas para evitar causar cualquier tipo de daño o irritación.

Existen algunos modelos más avanzados (recomendables) que están preparados para poder ser utilizados bajo el agua (por ejemplo, para cuando nos estamos dando una ducha). Con una ducha caliente, los poros de la dermis estarán más expandidos, por lo que será entonces cuando estos cepillos faciales consigan sus mejores efectos.

Preparación

Nuestra piel debe de estar preparada antes de utilizar el producto; por lo general, con tan solo lavarla un poco con una cierta cantidad de agua será más que suficiente. Seca la piel, pero no en exceso, ya que el cepillo facial funcionará mejor en el caso de que esta esté húmeda.

A continuación, aplica un poco del limpiador fácil que utilices normalmente como solución de limpieza diaria; extiende a través de movimientos circulares, tan solo agregando una pequeña cantidad.

Uso

Será entonces cuando ya podremos empezar a usar el cepillo facial. Empieza por las mejillas y luego extiende su uso hacia nariz, avanza por la barbilla y trabaja también la frente.

Tómate tu tiempo y dedica el que cada parte necesite. Estas partes del rostro son las más importantes, ya que en estas zonas se acumula la mayor cantidad de suciedad total.

Finalización

Una vez que hayamos terminamos, aclararemos el producto con abundante agua. A la hora de secar el rostro, utiliza un toalla que esté suave y no restriegues, si no que más bien da pequeños golpecitos para evitar dañarla. Finalmente, añade la crema hidratante que utilices siempre.

Desde el primer momento, empezaremos a experimentar buenos resultados… aunque bien es cierto que habrá que utilizarlo como solución de belleza habitual para que estos sean duraderos y persistentes.

Cuidado del cepillo facial

Por supuesto, el cepillo facial también debe de ser cuidado con detenimiento; es de un uso particular; es decir, que no lo podemos compartir con nadie más.

Cuando hayamos terminado de usarlo, se debe de lavar con un poco de jabón y con agua tibia. El cabezal también debe de cambiarse cada cierto tiempo; por lo general, cada 5 meses, aunque tendremos que hacerlo antes en el caso de que lo veamos estropeado.

Cómo has podido leer, utilizar un cepillo facial es muy simple y, debido a sus visibles resultados, es una completa solución de limpieza que seguro que queremos aplicar de forma continua.

Elige el cepillo facial que más te convenga y empieza a disfrutar de todas sus ventajas.